Carta a Elba, la guerrera.

MIÉRCOLES, MAYO 16, 2012

Elba Esther Gordillo, la mujer que más daño le ha hecho a México.

Querida Elba Esther Gordillo:

Yo no voy a llamarla maestra, como todos lo hacen, no porque pretenda ser irrespetuosa con su persona, sino porque no quiero ser irrespetuosa con tan importante profesión. Le escribo estas letras no porque crea que las leerá, ni siquiera porque crea que alguien las leerá, sino porque ya no puedo más con la farsa que veo todos los días y de la cual usted es protagonista. Le escribo estas letras como la mexicana que soy, una que simplemente tiene muchos sueños y que se levanta todos los días dispuesta a ser la mejor mexicana que puede ser.

Yo no creo que ninguna muerte esté justificada, pero de verdad pienso que lo mejor que le podría pasar a México es que usted se muriera, o que de menos desapareciera. Yo no sé que le hemos hecho los mexicanos, no sé que le han hecho cada uno de los niños mexicanos que no reciben una educación de calidad, yo no sé que le han hecho cada uno de los trabajadores afiliados a su sindicato y que usted sólo utiliza para tener más dinero y poder día a día, yo no sé porque le hace tanto daño a su país, tampoco sé cómo logra conciliar el sueño cada noche, teniendo en su conciencia todo el daño que ha hecho y que todos sabemos que ha hecho, pero pocos se atreven a reprocharle.

Yo tampoco quiero seguir reprochándole, porque bien se dice que el pueblo tiene el gobierno que merece, así que si usted lleva 20 años en el poder y nosotros no hemos hecho nada para quitarla, quizás es porque nos lo merecemos. Tampoco quiero pedirle que regrese todo el dinero que nos ha robado a los mexicanos que sí nos esforzamos, a los que sí trabajamos, a los que sí queremos ver un México de progreso, un México que sea una superpotencia, porque finalmente yo no soy nadie para juzgarla, la historia ya se hará cargo de eso, lo que sí puedo pedirle es que ya no siga, que se aleje, que deje de robarnos, ¿qué no ha tenido suficiente?, ¿no nos ha robado suficiente?, ¿hasta dónde llega su avaricia?. Por favor, deje de manipular la política, deje de darle puestos de poder a toda su familia, deje de ser un elemento para que no podamos ponernos de acuerdo en cuanto a las reformas educativas. Deje de hacerle daño a mi país, retírese, recurra a la poca moral que quizás tenga, y dese cuenta que mientras usted recaba más y más dinero, la mayoría de los mexicanos están sumidos en la pobreza, sin acceso a una educación de calidad.

Todos sabemos que la columna vertebral de cualquier país es la educación, por eso es una verdadera lástima que de usted dependa algo tan importante para mi país. Por todo eso y porque estoy segura de que como yo, hay muchísimos mexicanos que la quieren ver fuera, le pido de la manera más atenta, a usted o a quién tenga el poder de quitarla, que tengan un poco de conciencia y dejen de robarnos, ya fue suficiente.

Visualidades Inesperadas/Héctor García

la foto (2)Héctor García

El fotógrafo de la Ciudad.

Cuando llegué no lo podía creer, conforme caminaba por los pasillos no podía dejar de impresionarme. Desde Luis Buñuel hasta el Che Guevara, pasando por Tongolele, todos en una misma sala, todos invitados a la misma exposición. El anfitrión es el fotógrafo Héctor García y el lugar es el Museo de Arte Moderno (MAM).

Esta es una exposición no muy grande, porque ya saben, el MAM no es un museo que pueda abarcar grandes exposiciones, sus salas son pequeñas, casi privadas y probablemente eso es lo que lo hace algo tan especial, porque estamos refiriéndonos a un edificio bonito y pequeño, que fue construido en los años sesenta y que como muchas cosas que pasaron en esa época, está impregnado de un aire innovador, al hablar del MAM, estamos hablando de uno de esos lugares en los que uno quiere estar para ver de forma diferente la vida, y por eso la exposición fotográfica “Visualidades Inesperadas” le va justo a la medida.

Héctor García, fue apodado por Monsiváis “El Fotógrafo de la Ciudad”, ya que con su lente capturo muchos de esos momentos que se viven día a día por estas calles, pero que no todos se detienen a ver.  Sin duda alguna, la Ciudad de México es un lugar lleno de contrastes, la película de nuestra ciudad está caracterizada por los más extravagantes personajes, muchas veces anónimos, que hacen que el simple caminar por aquí sea una aventura. La curiosamente apodada “Ciudad de los Palacios”, siempre está dispuesta a regalarle un poco de esa magia a quien esté dispuesto a detenerse por un minuto, para observar y no sólo ver, y eso lo sabia muy bien el fotógrafo mexicano Héctor García, quien con su lente apuntó y disparó, regalándonos imágenes de los sucesos más inesperados de este lugar, las calles del centro en los años cincuentas, los movimientos estudiantiles en los sesentas, un panzón Diego Rivera en su estudio, este gran fotógrafo no se detuvo y nos dejo abierta una pequeña ventana hacia el pasado, una ventana que podemos apreciar en está exposición, que está compuesta en su mayoría por la colección privada del artista y que no sólo muestra las imágenes citadinas de costumbre, sino que también es el escaparate para lo más importante que hay en ella, sus personajes.

No dudo que más de uno, al ver el trabajo y al leer la historia de vida de este fotógrafo lo haga su héroe, y es que es curioso pensar que estuvo en la correccional de menores, pero que también, entre otras cosas, fue fotógrafo oficial de la presidencia, y que frente a su lente pasaron personajes que han cambiado la historia no sólo de México, sino del mundo. No me crean, pero esta es una de esas experiencias que te hacen entender un poco más de esta enorme ciudad en el que vivimos, de este lugar del que es difícil no enamorarse de sus edificios, de sus sucesos, de su pasado y de su presente, así como se ve que Héctor García alguna vez lo estuvo.

Me dijeron que esta exposición la quitan en marzo, así que todavía hay tiempo para que vayan, por si están buscando más información les dejo la página del MAM http://www.mam.org.mx/, y les recomiendo que si van, aprovechen y se den una vuelta caminando por Reforma, quizás también encuentren una que otra visualidad inesperada.