Se metieron a coger a un sanirent.

¿Qué es Bahidorá?, es un festival de ¿música?, un ¿rave?, una ¿experiencia religiosa?, ¿una celebración a la vida? No, no y no.  Bahidorá es un evento que tiene como escenario un rio increíble y en el que la música sólo es un pretexto. La realidad es que lo menos importante en Bahidorá es la música. En la página de internet del evento dice que es una celebración alegre y folclórica. Alegre probablemente, yo no vi a nadie llorando, ¿folclórica? Pues si ustedes consideran el folclor como chingos de banda con penachos, cara pintada, vestimentas raras… pues sí. Pero si ustedes saben el verdadero significado de la palabra folclor, pues no, definitivamente no lo es.

Entonces, ¿de qué se trata en Bahidorá?, a mí me pareció que lo más importante son las drogas, el alcohol y lo hasta el culo que se puede poner la muchachada.  Pero y ¿luego?, pues luego viene todo lo demás, las flores, la gente bailando, las luces, la farsa, el desmadre.

Lo peor definitivamente es la cantidad de basura que los Bahidoranos dejaron en el lugar, lo cual en el fondo es la metáfora mejor planteada que he escuchado en varios días.

Lo cagado fue el anécdota de una parejita de bahidoranos calenturientos que decidieron meterse a un sanirent a coger, ¿en serio? Cuando creía que ya nada me sorprendería, ustedes decidieron meterse a un sanirent a coger. Gracias.

Lo rescatable sin duda, es que por ahí escuché que el pueblo de Tlaltizapan vive en su mayoría del turismo que Las Estacas les deja, por lo que en caso de ser así, le doy un punto muy grande al evento. Lograron mover capitales de Interlomas a un pueblo que en definitiva lo necesita.

Conclusión: Bahidorá es uno más de los espejos de nuestros tiempos, en él puedes ver lo que está pasándonos como sociedad, en él puedes ver lo que es, lo que somos, la mierda con sus mil colores, con su sonrisa, con sus penachos y sus drogas. ¿Regresaré? No ¿lo recomiendo? Si, ¿por qué? Porque no hay nada como ver con tus propios ojos la basura de nuestros días.

Pd. Un reconocimiento especial al chofer que estaba esperando a su “patrona de Interlomas” (en sus propias palabras), y que cuando me vio realmente desesperada a las 11:30 de la noche, tratando de encontrar un taxi para regresar a dormir, se rifó y me llevó. Ojalá su patrona nunca se entere.

En busca de mexicanos inteligentes.

Gracias a la revista TIME, hoy por la mañana me enteré de que el señor Peña Nieto está salvando México. No sé porque, pero no me sentí salvada. Quisiera pensar que una sola persona nos puede salvar, incluso quisiera saber que una persona como Peña Nieto nos podría salvar, pero por más ingenua y optimista que quiera ser, eso no puede ser.

Últimamente he agarrado la buena o mala costumbre de poner atención a lo que dice la gente en la calle, o en los restaurantes, o en cualquier parte. Gente que teje platicas, mexicanos que se mueven por ahí y que no tengo el placer de conocer. Ha sido interesante todo lo que he afirmado.

El domingo fui a Zona Maco, lo bueno fue no haber tenido que pagar los $200 pesos que costaba el boleto y lo malo fueron las conversaciones que ahí escuché. La plática estelar se la llevó una pareja de intelectuales que platicaban de como lo que estaban viendo no era arte (y probablemente no lo era), porque definitivamente no era algo que pudieran comprar y poner en la sala de su casa (¿?). Discúlpame Zona Maco, por existir y por no saber que arte sólo es eso que puedo comprar y poner en la sala de mi casa. Discúlpame México, por yo tampoco creer que lo que ahí vi era arte, pero tener mejores argumentos. Discúlpenme por querer que la gente piense.

Al siguiente día, caminando por la ciudad y esperando a que se pusiera en siga el semáforo de peatones, escuché la conversación de dos señoras que ya pasaban los sesentas. Una le decía a otra lo siguiente: ¡cómo quiero a la gaviota, no la conozco, pero veo su carita y ay, qué bonita! No lo podía creer, seguí escuchando la conversación hasta que me aseguré al cien por ciento de que estaban hablando de la esposa de Peña Nieto.

¿Entonces, a qué viene todo esto? Pues a que México no puede ser salvado por Peña Nieto, o por ningún otro imbécil. México tiene que ser salvado por nosotros, por cada uno de los que nos decimos mexicanos y hemos decidido quedarnos en nuestro país para crecer, o para vivir o para lo que sea. Pero mientras no dejemos de tener pensamientos tan bastardos como que si no podemos comprarlo y ponerlo en la sala de nuestra casa no es arte, o que queremos a los políticos de nuestro país porque ¡ay! qué bonitos son, nos vamos a seguir yendo al carajo, todos los días, por todos lados. En resumen, mientras ser inteligente no se vuelva algo generalizado entre todos los mexicanos, esto va a seguir igual.

Recomendaciones al dejar el nido.

Hace unos días cumplí un año viviendo sola, y como para mi ha sido un proceso demasiado folklórico, decidí escribir unas breves recomendaciones para todos aquellos que en estos días les caiga el veinte (o los treintas) de que con ese tamañote se ven ridículos viviendo en una casa tan pequeña como la de sus papás.

Es importante señalar que si tu papá/mamá te seguirán suministrando recursos y viáticos, no vives solo, vives con ellos pero en otra casa y eres igual que todas las demás gallinas de corral.

Voy a empezar con lo más delicado de la situación: tienes que estar dispuesto a hacer todo lo que sea necesario hacer para sobrevivir. Esto es de vida o muerte. Es evidente que ahora estás en constante peligro porque en cualquier momento una manada de tiburones asiáticos te podría atacar, y morirás, pero hay que aprender a vivir con eso. No seas rajón.

Si te da miedo, ríete y así podrás demostrar que las gallinas también se ríen.

Es importante tener provisiones, nunca se sabe cuáles son los peligros del mundo exterior, pero seguro necesitarás muchos calzones y un cepillo de dientes.

Es probable que tu refri esté vacío si no vas al súper. No se sabe porque, pero estudios científicos serios demuestran que 10 de cada 10 refris se mantienen vacíos hasta que algún humano los rellena.

¡SI! Por fin eres libre, puedes hacer lo que quieras y hasta puedes enfiestar durante tres días seguidos, pero lo mejor de todo: también puedes ponerte tu pijama de franela y dormir antes de las 8 de la noche.

No tienes que llamarle a tu papás nunca más, excepto si todos los días te das cuenta de que son excelentes personas y que se rifaron por haber invertido tantos años de su esfuerzo para darte todo. Ahora sabes la hueva que da tener que ir a trabajar para pagar renta, ropa, comida.

Finalmente les quiero decir que debajo de la cama de todos los solterones que hemos decidido vivir solos, se esconde un enorme monstro malvado del demonio, pero no importa, porque si lo tratas bien, será tu amigo.