México, ¿sabes que puede ser diferente?

México, ¿sabias que puede ser diferente?

¿Sabes que no tienen que explotar las pipas en los hospitales?

¿Sabes que los policías no tienen que desaparecer y matar a 43 estudiantes?

¿Sabes que la esposa del Presidente no tendría por qué burlarse de nosotros al explicarnos por qué una casa con la que el gran porcentaje de mexicanos ni siquiera podemos soñar con tener?

¿Sabes que el Gobierno no tendría que con nuestro dinero comprar Boots para callarnos en las redes sociales?

¿Sabes que los niños no tienen que morir quemados en las guarderías?

¿Sabes que las organizaciones criminales no tendrían que estar conformadas por las mismas personas a las que les pagamos para que nos cuiden o nos gobiernen?

¿Sabes que no tendríamos por qué vender nuestro petróleo para después volverlo a comprar a precios más elevados?

¿Sabes que no tendríamos que venderle nuestras tierras a extranjeros para que ellos las exploten y después nos contraten como sus empleados?

¿Sabes que a las mujeres deberíamos recibir el mismo salario que reciben los hombres por el mismo trabajo o puesto?

¿Sabes que el gobierno no tendría que invertir nuestro dinero en darnos televisores cuando la mayoría de las escuelas públicas en el país no tiene acceso a internet?

¿Sabes que todos los mexicanos deberíamos tener las mismas oportunidades de crecer, sin importar de quien eres hijo?

¿Sabes que podemos apoyarnos unos a otros en vez de hundirnos unos a otros?

¿Sabes que puede ser diferente?

México, ¿sabes que puedes elegir?

Puedes elegir entre darle o no mordida al policía que te acaba de parar.

Puedes elegir entre dar el paso a los peatones y a las bicis, o aventarles el carro.

Puedes elegir entre exigirle a los funcionarios públicos que hagan su trabajo o seguir quedándote callado.

Puedes elegir entre cambiar tu actitud ante la situación y luchar para que México sea un mejor lugar para vivir, o puedes seguir haciéndote de la vista gorda.

Puedes elegir entre pagarle lo justo a tus empleados, o seguir hinchándote de dinero.

Puedes elegir entre esmerarte por hacer tu trabajo o seguir haciéndolo de forma mediocre.

Puedes conducirte por la vida con respecto hacia las demás personas, o seguir gritando obscenidades cada que vez pasar una mujer.

Puedes elegir entre tener dignidad y orgullo por ser quien eres o seguir de agachon.

Puedes elegir apagar la tele y abrir los libros, o seguir dejando que una pendeja siga gritándote al oído “quéeee pase el desgraciado”.

Puedes seguir abriéndole la puerta grande a los extranjeros y cerrándole las oportunidades a tus compatriotas.

Puedes elegir entre hacer lo correcto y no hacer lo correcto.

No estoy de acuerdo con Charlie Hedbo.

Seguro me van a malinterpretar. Pero una parte de mi no está de acuerdo con lo que hacían los caricaturistas de Charlie Hebdo. Ni con lo que está pasando a raíz de la matanza que hubo en sus oficinas. No estoy de acuerdo con que todos los medios de comunicación estén reproduciendo las imagines de Mahoma, a modo de venganza. ¿Ha donde vamos a llegar con tanto odio?.

No estoy de acuerdo en que no se respeten las creencias de los demás. No estoy de acuerdo en que se siga haciendo burla de cosas que para otras personas resultan sagradas y de las cuales nos han pedido no burlarnos. No estoy de acuerdo en que se haga burla de algo que no causa tanta risa a muchas personas. Una cosa es hacer una caricatura de una situación política, y otra cosa era seguir haciendo sátira sobre Mahoma cuando ya les habían pedido que no lo hicieran. ¿De verdad era tan necesario que dibujaran a Mahoma para demostrar su punto?. Me parece que debe haber un limite.

Estamos hablando de un tema sencillo. Piensen en la persona que mas quieren en el mundo, la persona que más aman y por la cual serían capaz de dar la vida. Su mamá, abuela, papá, hijos, hijas, pareja, etc. ¿Qué harían si me burlo de esa persona?, y si me piden en repetidas ocasiones que deje de burlarme de esa persona que tanto aman ustedes, y aún así yo me sigo burlando. Si hablan conmigo, me mandan amenazas, y yo, sigo burlándome de lo más sagrado para ustedes. De menos, algunos ya me hubieran dando algunas cachetadas. Y por fa, no se den golpes de pecho. Son capaces de mentarle la madre de la peor forma al conductor que se les metió en medio de periférico o al vecino que no se calla a las 2 de la mañana, no me digan cuentos chinos respecto a lo pacifistas que son. Vamos, he visto a gente irse a los golpes por cosas menores.

Evidentemente, no estoy de acuerdo con ningún tipo de matanza. No estoy de acuerdo con que hayan matado a los dibujantes. Pero me parece que literalmente medio mundo se está contradiciendo. Me pregunto si toda la gente que se está manifestando por esta causa (que seguro son los mismos que se cambiaron sus nombres en las redes sociales a “Compa”), lo haría igual por otro tipo de actos atroces, incluso actos parecidos, como las matanzas de periodistas que hay en nuestro país todos los días. Me hacen creer que en este mundo hay personas que valen más que otras, y yo no me había dado cuenta.

En mi opinión, el mundo en general ha perdido el rumbo. Los humanos (franceses, suizos, mexicanos, norteamericanos, etc), se nos ha olvidado el sentido de la vida. En afán de llevar todo a la máxima expresión de la libertad, nos hemos olvidado de lo fundamental: del respeto, del amor, de la compasión. Estamos en un mundo en el que a los nuevos humanos se les está desconectando cada vez más de su entorno, en el que a los niños se les pide de múltiples formas que se desconecten de sus sentidos, sobre todo del sentido común. No nos damos cuenta de que esta situación, más allá de hacerlos libres, los hace esclavos. Decir, hablar, dibujar, conlleva cierta responsabilidad, ya decía Gandhi que somos dueños de lo que callamos y esclavos de lo que decimos.

Finalmente, sé que muchos desconocidos vendrán a comentar lo inepta que soy por justificar una matanza como la que hubo, pero también sé que si hubieran leído con atención todo lo que escribí, verían que de ninguna manera estoy justificando un acto tan atroz y que incluso lo estoy condenando. Aunque, ¿quién soy yo para condenar? o en su caso, ¿quiénes son ustedes?.