Vamos a contar

¿Cuántos somos?

Hay que contarnos.

Los que todavía creemos, los que todavía necesitamos, los que todavía estamos <dispuestos>.

Los valientes, nos llamarán. Aunque por ahora sólo nos llaman los soñadores.

¿Cuántos somos?

Hay que contarnos.

Los que nos hemos caído y nos hemos levantado, los que no hemos encontrado paz en la versión oficial de las cosas, los que no creemos en los filtros de instagram.

Los que no estamos listos para seguir hundiéndonos. Los que queremos tomar otra dirección.

¿Dónde estamos?

Los que nos levantaremos a ver el amanecer, los que cerraremos los ojos a las redes sociales, los que aún nos atrevemos a cruzar miradas con otros humanos.

¿Dónde estamos los que todavía queremos amar?

Solo los que saben ver, verán la luna.

¿Dónde estamos?

Me gusta pensar que aún no todo está perdido.

Me gusta creer que tal vez los humanos entenderemos a tiempo.

Pensar que tal vez los que decidimos estar en esta parte de la historia humana tenemos una razón de ser y haremos lo necesario para salvarnos antes de que no haya nada más por hacer.

Que mañana vas a tomar la bici. Que hoy estás gestionando todo para que la industria en la que trabajas reduzca sus desperdicios. Que estás meditando y conectando con lo real. Quiero pensar que estamos en camino al cambio, a la conciencia.

Que las costumbres cambiarán, que dejaremos de creer que trabajar mucho y vivir poco nos hace humanos exitosos. Que tener sin compartir realmente no es tener. Que tener por tener más, sin importar que los demás no tengan, no es tener, es padecer.

Me gusta pensar que educar con empatía será más importante que exponer a nuestros hijos a estimulación temprana, a kinders con circuitos cerrados y 3 a idiomas. Que por fin entenderemos que la cosa no está educar niños para que sean adultos más competitivos, si no educar niños para que sean adultos que estén más conectados con lo importante.

Que los humanos entenderemos que el dolor de otros también es nuestro.

Me gusta pensar que hay opciones, que estamos a tiempo de parar la histeria y que la vamos a parar antes de que sea demasiado tarde.

Quiero creer que no soy la única que extraña la vida sin internet.

Creer que estamos en proceso de desconectar, para conectar.

Existen

Hubo un día en el que supe que hoy estaríamos donde estamos.

Hubo un día en el que supe que ya no estaríamos.

Ese día me encontraste con lágrimas en el sillón.

No entendias.

Pero yo me levanté y te abracé y te pedí que por favor, no nos olvidaras.

Que cuando el futuro llegara, no olvidarás lo que se sentía tenernos.

Lloré y no lo entendías.

Lloro y no lo entiendes.

Hubo un día en el que todavía no te ibas y yo ya te estaba pidiendo que no te fueras.

Sé que no lo entendiste y sé que no lo entiendes, pues por eso te fuiste, por eso nos fuimos, por eso todo.

Pero déjame decirte: la vida nos está pasando todo el tiempo.

Pero déjame decirte: las cosas de otros importan.

Que el dolor que dejaste en los lugares de los que te fuiste existen.

/Empatía/

Que los días sin café por la mañana, existen.

Mil Fragmentos

Claro que esto también va a pasar.

Lo sé. Va a pasar así como todo ha pasado. Como todo se ha ido.

Justo eso es lo que me rompe en mil fragmentos. Haberte visto pasar por mi vida tan rápido y tan profundo.

Porque lo profundo se queda, lo profundo no lo voy a poder soltar nunca. Los `te amo´ en medio de la lluvia. Las risas que no nos permitían tocar el piso. Sentir que lo teníamos todo por delante.

Por eso estoy llena de cicatrices, porque lo profundo nunca se va de mí, porque siempre me quedo con todos los atardeceres, todos los mares, todas las estrellas y todo lo dicho por todos. A mí también se me han roto cosas en el camino. Siempre me he quedado.

>Lo siento, lo sentimos.<

Sabemos que nadie quería que esto acabara así.

Pero así es, así fue: mi pesadilla está aquí. Esos días de despertar y que no estuviéramos, se hicieron realidad. Ese no poder contarte, ese no poder llamar, ese no poder tocar. Ese acordarme y volverme a acordar de todo una y otra vez…

…por si en algo de lo dicho o hecho, dejaste alguna pista.

>Una que me lleve a hacer conexión contigo en esa otra galaxia a la que te fuiste.<

Cierro los ojos y tengo miedo de olvidarte, quiero recordarte, quiero tener presente tu energía, tus gestos, tus platicas, nuestra vida.

Le tengo miedo al peor de los miedos, al que es evidente. Le tengo miedo a una certeza. Me resisto. Pero al olvido nadie se resiste.

Te olvidaré tanto como tú me olvidarás, nos olvidaremos.

Si no es que mientras escribo esto ya estamos olvidados.

Desapareciste

Este sueño empieza en una cama que flota en un lago apacible pero oscuro. En él duermen dos personas, tú y yo. Nos abrazamos y flotamos.

Pero abro los ojos y desapareciste, me sobresalto, te empiezo a buscar por todos lados, mi desesperación voltea la cama, caigo al agua fría, me ahogo y no te encontré.

Desapareciste.

Kindly reminder…

Esos momentos en los que la vida te da un sentón, un estatequieto, una pausa contra la pared. Esas cosas que pasan en la vida que se vuelven golpes secos en el esternón.

 

…y te sientes ahogar, y los días se vuelven noches y las noches se vuelve insomnios.

 

Cuando el ruido es tanto que aturde, cuando pareciera que el terremoto te dejó atrapado. Cuando sentiste lo más oscuro, lo más profundo, cuando por accidente te asomaste en los ojos al diablo.

 

Entonces, punto y aparte y respira.

 

Entonces, parpadea.

 

Y vete al mar, comprate un libro, toma café, camina con tu perro, espera sin contar los días.

 

Porque vendrá el verano, seguido por el otoño y el frío invierno anunciando a la primavera, y sin fecha fija, la mente se aclarará, los sentimientos se dejarán observar y desaparecerán, el aire soplará y podrás respirar sintiendo el alma y los hombros livianos.

La hermosa friendzone.

¡Qué injusta la visión que se tiene de la amistad! Es injusta porque se le desprecia, porque se le da un trato bipolar en el que es valiosa, pero a la vez es tema de burla.

Porque existen palabras compuestas como la “Friendzone”, porque es una burla que te digan que ya te “friendzonearon”.

¡Qué básicos! ¡Qué injustos! Hay espacios más amplios, en los que la amistad entre una mujer y un hombre puede tener mucho más sentido que una relación amorosa. El acompañamiento que nace de dos personas por el simple hecho de conversar, de encontrar el sentido en el simple hecho de vivir. De tener la condición inicial que hace a dos personas se procuren, se platiquen, se frecuenten. Porque eso es lo realmente valioso de la vida.

La capacidad de apreciar la fortuna que es tener a las personas en tu vida, sufre una tremenda devaluación cada que la clasificamos como “friendzone”. Traicionamos con la exigencia. “Si no eres lo que yo quiero que seas, no te quiero en mi vida”. Despreciamos lo más, por lo menos. Despreciamos el “estar” en razón del “ser”.

¿Por qué le damos valor a la apropiación y al poder?, en vez de al placer de convivir con una persona. ¿Por qué da risa que un hombre termine siendo amigo de una mujer que le pareció atractiva?, ¿Quién dijo que invitar a salir a alguien tiene que ser forzosamente para buscar una relación amorosa?. Es un concepto bastante simple para lo hermosamente complejas que pueden ser las relaciones humanas.

Así que probablemente la próxima vez que alguien haga referencia al término “friendzone”, podrías cambiar la mirada y darle legitimidad de todas las relaciones.