Cupcakes de cerveza Guinness


image

El lunes hice cupcakes de cerveza Guinness. Parece difícil, pero no lo es, así que decidí escribir la receta.

Yo no soy experta en repostería, pero me sé algunos trucos básicos que pueden servir.

Los ingredientes se deben mezclar primero los secos con los secos y los líquidos con los líquidos, menos el azúcar que cuenta como ingrediente liquido. Es decir, la harina, el cacao, la sal, etc., se deben mezclar por separado del huevo, leche, azúcar etc. Al final se mezclan los ingredientes líquidos con los secos.

La forma en la que uses la harina depende de la consistencia que le quieras dar a tu postre, si quieres que sea una masa más dura, puedes mezclar una quinta parte de harina con una parte de fécula de maíz. A mi en lo personal me gusta que queden esponjosos, por lo que lo único que hago es siempre cernir la harina. ¿Cernir?, si, es el arte de pasar la harina por un colador, para que quede más delgada y airada. Es muy fácil.

En general los cupcakes de Guinness son muy rápidos de hacer. Digamos que la parte más tardada es la de cernir la harina.

Yo tengo la creencia de que lo que preparemos se queda con las energías de quién lo prepara, por eso, si quieres preparar una salsa bien picosa, enójate antes de hacerla, pero si quieres preparar unos cupcakes de Guinness, sonríe todo el tiempo.

Me caen bien los vegetarianos, por eso también puse el sustituto para que si quieren preparar esta misma receta pero vegana, puedan hacerlo.

Los ingredientes son los siguientes:

  • Una taza cerveza Guinness
  • Media taza de leche*
  • Un huevo**
  • 250 gramos de mantequilla sin sal
  • Extracto de vainilla
  • Zumo de un limón*
  • Una cucharada bicarbonato de sodio
  • Dos cucharadas levadura
  • Una taza de harina
  • Un cuarto de taza de cacao en polvo
  • Un cuarto de taza de azúcar
  • Un cuarto de taza de azúcar glass
  • 125 gramos de queso crema (philadelphia)

*Para los vegetarianos pueden cambiar la leche y el zumo de limón por yogurt de soya.

*El huevo se puede sustituir por una cucharada de semillas de lino molidas con tres cucharadas de agua.

Yo siempre tengo problemas leyendo recetas en internet, suelen ser complicadas, como si todos fuéramos expertos en repostería. Las cosas se pueden hacer sencillas, por ejemplo, esta receta probablemente no te tarde más de 45 minutos. Por eso, mis medidas las hago con tazas, todos tenemos tazas en nuestras casas, pero no todos tenemos tazas medidoras. Siempre y cuando se maneje la misma proporción de ingredientes, cualquier taza de funcionará.

Después de tanto blablablá, aquí viene paso a paso lo que debes hacer.

PASO 1

Mezcla la leche con el zumo de limón. Deja reposar. A este proceso se le llama agriar la leche. Los que son vegetarianos, no deben hacer nada más que tener a la mano el yoghurt de soya.

PASO 2

Cernir la harina, la levadura, el cacao y el bicarbonato. Deja reposar. (Ingredientes secos)

PASO 3

Precalienta tu horno a 180 grados Celsius.

PASO 4

Ponemos a fuego lento la mitad mantequilla y la cerveza revolviendo constantemente para que la espuma no se salga, apagamos el fuego en cuanto se derrita la mantequilla. Es muy importante que sólo sea la mitad de la mantequilla, la otra mitad la usaremos más adelante.

A la cerveza con mantequilla le echamos el azúcar y mezclamos bien. Añadimos los huevos y la leche agriada (con zumo de limón) y mezclamos bien.

Si eres vegetariano agrega el yogurt de soya y las semillas de lino en vez de los huevos y la leche. (Ingredientes líquidos).

PASO 5

Añade los ingredientes líquidos con los ingredientes secos. Bate hasta que todos los ingredientes estén incorporados.

PASO 6

Llena las capsulas o papeles para cupcakes hasta 2/3 partes. Es muy importante que no las llenes al borde, debes dejar espacio para que el panquecillo esponje. Hornea por alrededor de 20 minutos. Al cumplirse los 20 minutos, revisa con un cuchillo que al clavarlo no salga mojado. Si es así, hornea por 2 minutos más hasta que estén horneados a la perfección. Sácalos del horno y déjalos que se enfríen.

Paso 7

Bate la otra mitad de la harina, con el azúcar glass y el queso crema. Bate hasta que quede una crema untable.

Paso 8

Ya que los pastelillos estén fríos, úntalos con la crema que preparaste. Refrigera si es necesario.

Paso 9

Ábrete una chela y disfruta. Comparte, siempre comparte.

El sábado, mientras ustedes estaban en Ceremonia, yo me puse sentimental.

Antes pensaba que no sabía cocinar, después me di cuenta de que es como muchas otras cosas en la vida. Saber hacerlas sólo es cuestión de atreverse a hacerlas.

El sábado, mientras muchos de ustedes estaban en Ceremonia, yo me dispuse a ir al mercado y al supermercado, para después preparar salmón glaseado y papas bravas.

Por un lado me sentía enojada con ciertas cosas de la vida, por eso preparé papas bravas, y por otro lado, me sentía dulcemente agradecida con muchas otras cosas que me están pasando en estos momentos, por eso también preparé salmón glaseado.

En la cocina, como en la vida, lo que sentimos importa y se nota en el resultado final. La comida quedó increíble, o de menos eso me dijeron todos los que la probaron.

Es importante mencionar que las recetas que encontrarán aquí, son mías y que probablemente la receta original no vaya así. Lo que hago es leer varias recetas, darme ideas de cómo se prepara y escoger lo que más se me antoje o se me haga a la idea que quedará mejor. Me imagino los sabores y las sensaciones, para al final hacer mi propia receta. Así que españoles del mundo, no se enojen si mi receta de papas bravas no es exactamente como ustedes las preparan, pero quedaron deliciosas.

Con ustedes la receta de las PAPAS BRAVAS:

Para las papas bravas necesitaran: papas, hojas de laurel, mantequilla, crema, mostaza dijon, chile habanero, pimiento rojo, pimienta, sal de ajo.

  1. Corté en cuatro las papas, las puse en una cacerola con agua, mantequilla, un poco de sal de ajo y laurel. Hasta que estuvieran cocidas. Puedes saber que las papas están en su punto, cuando con un cuchillo las picas y están suavecitas. Este truco me lo enseñó mi mamá.

Después para la salsa brava:

  1. Se asa el chile habanero y el pimiento rojo, con un poco de sal de ajo y aceite. Después se ponen en la licuadora, junto con la crema, la mostaza dijon, y un poco de vinagre. Se licua y se regresa el resultado al sartén, hasta que la salsa tenga una consistencia espesa. Se va sazonando al gusto: un poco más de sal, un poco más de pimienta, un poco más de ajo. A mi me gusta la salsa brava picosa y acida al mismo tiempo.

Se escurre el agua de las papas, y se mezclan con la salsa brava. Listo, siéntanse bravos mientras se las comen. 

Ahora, vamos con la parte agridulce. El SALMÓN GLASEADO lo hice así:

Compré filetes de salmón en el supermercado. Por alguna razón, me parece que ahí las carnes, pollo, pescados, son más frescos en el mercado. Les creo cuando hablan de que mantienen los alimentos a la temperatura correcta hasta que llegan a mis manos. Hay que aceptar que hay cosas de la globalización que salen bastante bien.

La cantidad de salmón que se necesita depende de la cantidad de personas que vayan a comer, por ejemplo, yo compré seis de tamaño mediano. Me gustan los que de un lado tienen piel, ya que esa al cocinarla queda una deliciosa costra. También en el súper compré vino blanco y un sazonador de lemon pepper que me hizo el día.

En el mercado conseguí: chia, limones, aceite de aguacate, vinagre balsámico, miel de abeja, sal de ajo.

  1. Varias horas antes de empezar a cocinar, en un refractario puse el salmón con un poco de vino blanco y lo deje reposando en el refrigerador. Ese truco se lo aprendí a una persona que quiero mucho, y mientras lo hacía pensaba que así es la vida. Las personas llegan a tu vida de las formas más diversas y también de las formas más diversas te enseñan sus mejores trucos, y viceversa. Y ninguna de las dos cosas se puede planear, ni a quien vamos a conocer, ni qué trucos nos van a enseñar.
  1. Primero hay que preparar el glaseado. En un sartén caliente, puse miel de abeja, vinagre, jugo de limón y sal. Lo iba probando e iba decidiendo si le faltaba o sobraba algo. Al final, me quedó una salsa agridulce que por si sola, era una delicia.
  1. En un plato, puse chia, sal de ajo y sazonador lemon pepper. Fui empanizando en esa mezcla cada uno de los filetes de salmón. Después en un sartén que previamente había calentado con un poco de aceite de aguacate los cociné. Hay que ser pacientes y esperar el tiempo suficiente para que agarren el color y la textura deseada, el salmón que se deshace en rodajas mientras te lo comes, es el más rico.
  1. Finalmente, en una charola, puse los filetes y encima la salsa agridulce que preparé. Los metí alrededor de 20 minutos al horno y los serví acompañados de las papas bravas.

Esa noche, tomamos vino blanco. Después vino tinto, y después caguamas, y por alguna extraña razón también asaltamos el whisky a medio empezar que tenía en mi alacena.

Al otro día me desperté cruda y con mensajes de todos mis invitados diciéndome que se la habían pasado bien y que sus estómagos se sentían felices. Supongo que Ceremonia también estuvo divertido, había dos que tres bandas que se me antojaban escuchar.

Para mi, lo ideal sería que si a caso alguno de los que me lee, se le antoja esta comida, lea más recetas, se eche un clavado en el mercado, y haga su propia creación. Así debería de ser la vida, estoy harta de que la mayoría de las personas, necesitan instrucciones precisas para hacer las cosas. Creo que el mundo necesita de más personas se atrevan a ser ellas mismas en la cocina y en la vida.

IMG_8671.JPG

Los panqués de nata del cubano.

TRUCO: Los mejores panqués de nata.

En el mercado de la Roma, justo en la entrada del pasillo que te lleva hacia el área de cocinas económicas, del lado derecho, hay un puesto de postres de un cubano.

Del lado izquierdo del puesto, todos los días, a diferentes horas (por lo general en la mañana y a veces también en la tarde), saca unas charolas de panqués de nata recién horneadas. Cada panqué cuesta $10.00 pesos. Están doraditos y crujientes por arriba, y por dentro son suaves con sabor a vainilla dulce pero sin empalagar.

Los recomiendo.

Receta: Lasagna de berenjenas y espinacas. Quack, quack.

El mercado, ese lugar lleno de aromas, colores, sabores, gente y diversión. Cocinar empieza en el mercado, escogiendo y comprando las cosas que vamos a cocinar. Habrá que poner atención en los ingredientes que escogemos, por eso es mejor ir al mercado. De menos el mercado de la Roma a mi nunca me ha defraudado. Las verduras, legumbres, frutas, granos, etc., que se consiguen en el súper (walmart, soriana, blablablá) pocas veces alcanzan la frescura de los que puedes conseguir en el mercado y además casi siempre son más caros.

Empezamos comprando el ingrediente principal, las berenjenas (dos). Habrá que poner atención en que no estén mallugadas o con alguna textura extraña. Las berenjenas son de un morado brillante, con cascara que se siente delgada. Esas son las mejores.

También necesitamos espinacas. Yo prefiero las que son de hojas más grandes y que a simple vista se ven un poco crujientes. Es importante desinfectarlas antes de cocinarlas, a mi no me gusta usar cloro desinfectante o alguna sustancia parecida, así que uso vinagre. Un chorrito con un poco de agua, y nuestras espinacas estarán limpias.

Necesitamos crema. A mi me gusta la que en el mercado se conoce como “natural”, es más espesa y no tiene tantos conservadores ni químicos. Pero la crema alpura, o lala está bien.

Habrá que escoger el queso, hoy yo usé manchego mezclado con gouda. El manchego tiene un sabor un poco más suave que el gouda, pero los dos derriten. A mi me gusta rallar el queso, no me gusta el que venden rallado y tampoco me gusta cortarlo. Me parece que el queso rallado en el momento tiene mejor sabor, aunque quizás eso es una más de mis locuras. También necesitamos queso parmesano.

Necesitamos pasta para lasagna precocida. La marca Barilla me gusta.

Por último, necesitamos lo básico: mantequilla, ajo, cebolla, sal.

Empezamos:

 Es importante abrir una chela y poner música antes de empezar, o de menos para mi, así lo es. Cocinar es como una fiesta, cocinar alegra el alma. Hoy en mi cocina se escucharon en orden aleatoreo las canciones de esta lista de spotify: spoti.fi/1vvPtir 

 BERENJENAS

  1. Se lavan y cortan en rodajas, se ponen a remojar en sal con agua, aproximadamente una hora.
  2. Se remojan y se empanizan con el queso parmesano.
  3. Se sofríe con mantequilla el ajo y la cebolla finamente picada, hasta que (como dice mi mamá) se pongan transparentes. A mi no me gusta ponerle demasiada cebolla o más de medio diente de ajo. Pero a mi parecer el ajo y la cebolla siempre deben ir al gusto. Así como todo en la vida, cocinar te hace de experiencia, y la experiencia te hace reconocer los sabores, olores, gustos, sentimientos que prefieres resaltar en tus recetas.
  4. Se cocinan las rodajas de berenjena con parmesano hasta que estén doradas.

ESPINACAS

  1. Hay que cortar los palitos y partes raras de las espinacas, para remojarlas en agua con vinagre, enjuagar bien.
  2. Se cocinan con un poco de mantequilla y sal.

ARMANDO LA RECETA:

En un refractario se pone una capa de pasta para lasagna, crema, berenjenas, espinacas y queso rallado. Se pone otra capa de pasta para lasagna y se repite: crema, berenjenas, espinacas y queso rallado. Acabamos con una capa de pasta para lasagna, con crema y queso encima (para que quede doradito).

Yo cocino con un horno eléctrico, así que meto la lasagna a una temperatura aproximada de 300 F, durante más o menos 20 minutos. Mi horno tiene una función de “tostado”, así que al final le pongo unos 10 minutos más a tostar. Cada horno, de gas, eléctrico, nuevo, viejo, tiene su truco. Es curioso, pero en la vida así es con las personas, cada una tiene sus trucos y habrá que cocinar una y otra vez con ellas para irlos conociendo.

Hoy serví la lasagna de berenjenas acompañada de cuscús que preparé el viernes. Sobró un monto ya que aún no mido bien las cantidades para 2, 4 personas. Supongo que con el tiempo aprenderé a medir mejor las circunstancias. Luego posteo la receta del cuscús, que no sé si cierto o mentira, pero todas las personas que la han probado me han dicho que estaba deliciosa.

…y por supuesto, el aguacate con limón y sal de ajo no podía faltar, soy fan.

Aquí algunas fotos:

IMG_8527.JPGIMG_8530.JPG

 

IMG_8534.JPG